Durante años, CORREA confió en las plataformas IoT tradicionales para supervisar sus máquinas, pero pronto se hicieron evidentes sus limitaciones. El acceso a los datos estaba restringido, y cuando se perdía la conectividad, desaparecían valiosos datos. Peor aún, los datos de las máquinas se almacenaban en la nube de un proveedor, lo que dejaba a CORREA sin verdadera propiedad ni control.
Decidido a transformar sus operaciones, el equipo de innovación de CORREA recurrió a Barbara. Empezaron digitalizando sus máquinas y, en dos años, ampliaron la solución a más de 70 unidades, obteniendo inteligencia en tiempo real, plena propiedad de los datos y una estrategia Edge preparada para el futuro.